BLOG

Beneficios del entrenamiento de fuerza en la mujer

BENEFICIOS DEL ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN LA MUJER

Actualmente, el mundo del entrenamiento de fuerza está calando más hondo en la sociedad. La visibilidad que se le ha ido dando con el paso del tiempo, ha hecho que cada vez los gimnasios vayan teniendo más usuarios y usuarias de distintas edades y con distintos intereses, pero nos vamos alejando de las típicas imágenes de todo el mundo haciendo abdominales en la esterilla o en las máquinas de cardio.

Y de igual modo, este tipo de entrenamiento va llamando la atención a un mayor número de mujeres. A día de hoy, es común ver en la sala de musculación a una o varias mujeres entrenando fuerza, e incluso, utilizando cargas relativamente altas.

Aun así, esto no es tan popular como para que la percepción general del entrenamiento de fuerza en la mujer sea positiva, ya que en su caso, le rodean una gran cantidad de mitos y falsas creencias que les hacen desconfiar y preferir otro tipo de actividades.

Algunos de los mitos más inculcados en la mujer en lo referente al entrenamiento son los siguientes:

-Entrenar fuerza hace que nuestro cuerpo parezca más masculino.

-Es mejor entrenar con poco peso y a altas repeticiones para tonificar.

-El cardio nos proporciona más beneficios estéticos que el entrenamiento de fuerza.

-Las mujeres deben entrenar principalmente glúteos, piernas y abdomen, pero el resto es totalmente secundario.

Son muchos más los mitos que existen, de igual forma que hay muchos asociados a la mujer en el ámbito de la alimentación. Pero la cuestión es que ninguno de estos tiene una base científica que nos hagan pensar que están en lo cierto. Sin embargo, varios estudios sí que han demostrado claramente que el entrenamiento de fuerza tiene grandes beneficios tanto a nivel estético como en la mejora de la salud y la prevención de enfermedades y lesiones en las mujeres:

-Aumento de la masa muscular y disminución de la grasa corporal, que se traducirá en una mejora a nivel estético (Ebben y Jensen, 1998).

-Disminución de la grasa visceral.

-Aumento de la “fuerza funcional” aplicable a nuestro día a día (Pereira, Monteiro, de Souza Vale, Gomes, da Silva Novaes, de Faria Júnior y Dantas, 2007).

-Aumento de la oxidación de grasas.

-Mejora de la sensibilidad a la insulina.

-Mejora de la densidad mineral ósea, que nos ayudará a prevenir enfermedades como la osteoporosis (Madsen, Adams y Van Loan, 1998).

En definitiva, lo que quiero explicar con todo esto es que, desde hace mucho tiempo se nos ha inculcado que el entrenamiento de fuerza era para hombres, y que las mujeres no teníamos que entrenar igual que ellos en lo que a esta materia respecta. Pero la realidad es que podemos y debemos entrenar fuerza. Tenemos que entrenar con cargas para mantener o aumentar nuestra masa muscular y que, con el paso de los años, esto nos haga tener un cuerpo preparado para evitar todo lo posible la aparición de patologías que nos hagan perder calidad de vida.

Olvídate de vivir subida a la elíptica y empieza a coger una barra y mancuernas. Tu cuerpo te lo agradecerá tanto por fuerza como por dentro.

REFERENCIAS:

Ebben, W. P. y Jensen, R. L. (1998). Strength training for women: Debunking myths that block opportunity. The Physician and Aports Medicine, 26(5), 86-97.

Madsen, K.L., Adams W.C. y Van Loan M. D (1998). Effects of physical activity, body weight and composition, and muscular strength on bone density in young women. Med. Sco. Sports Exerc. 30(1): 114-120.

Pereira, F. F., Monteiro, N., de Souza Vale, R. G., Gomes, A. L. M., da Silva Novaes, J., de Faria Júnior, A. G. y Dantas, E. H. M. (2007). Efecto del entrenamiento de fuerza sobre la autonomía funcional en mujeres mayores sanas. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 42(6), 342-347.


Por Teresa Rojo, Entrenadora Online